por mí como si te mueres en el último país del mundo (Rajoy dixit)

Salta a la palestra (aunque sin fuegos artificiales como es habitual en el gobierno que nos ocupa) la noticia de que el PP planea limitar la sanidad a los parados que hayan marchado al extranjero.

Esta medida va en la línea de todas las decisiones tomadas por este gobierno despótico que nos ha tocado en suerte. Nos ha tocado, recordemos, porque les hemos encumbrado con nuestros votos, vale, el mío no, quizImageá el tuyo tampoco, pero sí el de miles de privilegiados y un montón de proletarios engañados (¿hay algo peor que un obrero de derechas?). Es otro ejemplo de un gobierno que nos está metiendo una reforma ideológica al amparo de una crisis creada por la casta parasitaria que elegimos cada cuatro años.

Quitar el derecho a la sanidad a una persona que ha sido forzada a abandonar su país, porque casi nadie marcha por gusto, tras años de cumplir con sus obligaciones fiscales, es rastrero e inhumano, la única razón que se me puede ocurrir es intentar poner freno a la emigración, pues todo ciudadano es un contribuyente que llena las arcas de estado, pero en vez de encaminar la política a generar empleo o a fomentar la economía para que sean las leyes del mercado las que lo creen, se dedican a ahogar con impuestos a los ciudadanos, a apretar hasta que no se pueda exprimir más y, encima, a castigar a quien, ya no se rebele, sino que decida huir de esta situación tan injusta.

Y esto me lleva a una pregunta ¿para que nos vale pagar impuestos? si luego no podemos disfrutar de los beneficios que de ellos se deberían derivar, si yo pago por una sanidad, por una educación, por unas infraestructuras, por una televisión, etc, y regalan este servicio público a sus amigos, me restringen el derecho a usarlo, o lo degradan hasta el punto de que su desaparición este plenamente justificada (¿alguien echaría de menos “la uno”?), ¿de qué sirve destinar una parte de lo honradamente ganado para que lo gestiones el mangante de turno? Y es que esto es un arma de doble filo, porque por un lado una insumisión fiscal sería dañina para las arcas del estado, pero por otro, si todos dedicamos nuestros recursos a contratar lo que debería ser público a la empresa privada, simplemente porque no nos fiamos, ¿no estarán consiguiendo su objetivo? Muchos ciudadanos optan por un plan de pensiones privado porque no creen que la seguridad social vaya a ampararles en el futuro ¿no es esto lo que buscan ellos? ¿que nos saquemos las castañas del fuego nosotros para no quemarse ellos?

Cada día estoy más convencida de que lo que este país necesita es una revolución que es precisamente lo que no le vamos a dar.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s